lunes, 26 de septiembre de 2011

SABEMOS MANDAR, PERO ¿SABEMOS DELEGAR?

El arte de delegar es imprescindible para triunfar en los negocios, es uno de los “12 puntos clave para poder promocionar”, pero ¿estamos seguros de estar delegando bien?... O quizás somos unos jefes mandones y autoritarios…

Piensa ahora en el último trabajo que has delegado. Piensa en cómo lo has delegado. Piensa en lo qué has dicho y cómo lo has dicho. Apúntatelo si es necesario. Los matices son importantes.

¡Piénsalo! No sigas leyendo, ¡Es importante saber si delegas bien o mandas!, ¡Tu carrera profesional depende de ello!

Hay una gran diferencia entre mandar y delegar, todos hemos tratado alguna vez con alguien mandón o autoritario, que nos dice lo que tenemos que hacer y hasta cómo lo tenemos que hacer. Es muy fácil mandar, pero es inmensamente difícil delegar con eficacia.

Ambas cosas son transferir un trabajo a otra persona, pero la diferencia está en cómo se transfiere este trabajo, y sobretodo en el resultado obtenido.

Diremos que estamos mandando cuando transferimos un trabajo o un método a otra persona, y exigimos que se realice el trabajo o que se siga el método transferido; mientras que estaremos delegando cuando transferimos una responsabilidad y exigimos unos resultados.

La diferencia más importante la encontramos en lo que obtenemos a cambio. Si mandamos, tendremos colaboradores autómatas, sin capacidad de decisión y con poca o ninguna iniciativa; seguiremos teniendo el control absoluto de todas las situaciones, y nos veremos desbordados por el trabajo del día a día, y la empresa estará limitada a nuestra propia capacidad de crecimiento. Mientras que si estamos delegando, tendremos colaboradores motivados, con capacidad de decisión y muy despiertos de mente, que añadirán valor a la empresa, y harán que las cosas funcionen. Tendremos un equipo que complemente nuestras deficiencias, y por lo tanto la capacidad de crecimiento del grupo no tendrá límites. Siempre podremos crecer delegando en otra persona especialista.

Analiza ahora si lo último que transferiste fue un trabajo o una responsabilidad.


Si transferiste una responsabilidad, ¡enhorabuena!, y si transferiste un trabajo o un método, no te pierdas el próximo artículo: DELEGAR DE FORMA EFECTIVA.

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