lunes, 29 de agosto de 2011

12 PUNTOS CLAVE PARA PODER PROMOCIONAR

1.     Promocionar es un trabajo en equipo.

Una promoción no es cosa de uno solo. Cuando se evalúan los posibles candidatos para una promoción entran infinidad de valores en juego, muchas opiniones, y se mira si el candidato encajará en el nuevo puesto tanto a nivel de conocimientos como de relaciones laborales.

Cuanto más alto estés en la cadena de mando de una empresa u organización, más relaciones laborales tendrás, y más importantes serán éstas relaciones laborales. Por lo tanto, tus relaciones con los demás deben ser una prioridad, cultívalas a diario. Tener relaciones “cordiales” no es suficiente.

Si no tienes tu propio equipo, seguro que formas parte de uno, tienes un jefe y varios compañeros. Llévate bien con todos ellos, relaciónate  y demuestra que eres capaz de trabajar con cualquiera de ellos.

Si no eres capaz de trabajar con alguno de tus compañeros, difícilmente te pondrán como superior suyo (que es el cargo más fácil y rápido al que aspiras).

2.     Asume responsabilidades.

Promocionar es sinónimo de tener más responsabilidades. Ser responsable de una parte del negocio demuestra (pero no asegura) que puedes serlo de otras más importantes.

Tus responsabilidades son tuyas y sólo tuyas, para lo bueno y para lo malo, y debes asumirlo. Tus responsabilidades te ayudan a promocionar, pero cuando fallas te tienes que comer los fallos con patatas tu solito, no se vale echarle la culpa a alguien de tu equipo o poner excusas. Tú y sólo tú eres el responsable de tus fallos y de los de tu equipo. Deberías haberlo previsto, es tú responsabilidad.

3.     Defiende a los tuyos a capa y espada.

No hay nada más útil para una promoción que demostrar que te preocupas por tu gente.

Tu equipo es tuyo, y debes protegerlo a toda costa, sobretodo de tus jefes. Debes ayudarles a conseguir sus propios éxitos. Y siempre, siempre, el mérito es suyo. Debes creer en ellos, fomentar las relaciones personales, y aceptar a todo el que se quiera unir al grupo.

De puertas a fuera, ellos siempre son los mejores, y los méritos son siempre suyos, no comenten fallos (porque los fallos son siempre tuyos, lo recuerdas), y son capaces de cualquier cosa. No hay nada más desmotivador que ver (o no verlo pero saberlo) cómo tu jefe te deja mal delante de sus superiores (para intentar salvar su propio culo). Si has de arreglar algún problema, que sea de puertas a dentro.

Piensa que la opinión de tu equipo es muy relevante de cara a tu promoción, y puede llegar de forma muy rápida y directa a oídos de tus jefes.

Si puedes promocionar a alguien de tu equipo hazlo, su lealtad y la del resto del equipo se verá reforzada, y la motivación del equipo aumentará de golpe. Y recuerda que tu promoción es un trabajo en equipo. Tu equipo decidirá (indirectamente) si eres tú el que promociona o no.

4.     Busca la excelencia en tu trabajo y el de tu equipo.

Si das lo mejor de ti, y motivas a tu equipo para que den lo mejor de si mismos, no habrá proyecto que se te resista. Tus logros se irán sucediendo y la promoción empezará a ser una realidad. Tus jefes te verán como alguien muy capaz, y tu equipo estará orgulloso de trabajar contigo.

5.    No te pongas medallas, quien tenga que verlo lo verá.

No hace falta que le vayas a contar a tus jefes lo que has logrado, son tus jefes, y lo ven antes que tú. Aun menos se lo digas al Director General o al Presidente (a menos que te pregunten, y en tal caso sé modesto), seguro que tu jefe se entera y se sentirá traicionado.

Da por sentado que tus logros se ven. Si has de ir contando lo que estás consiguiendo o lo bien que trabajas, es que lo que consigues no es suficiente para tu promoción, y le quieres dar más importancia de la que realmente tiene.

6.     Busca participar en proyectos nuevos que te motiven y que te enseñen.

Los proyectos nuevos son más difíciles, y requieren más trabajo, pero a la vez son mucho más motivadores que la rutina diaria. Y es muy importante mantener la moral bien alta. Además demuestran tus capacidades y las de tu equipo, y demuestran que no te dan miedo los cambios y que te adaptas a cualquier cosa.

Los proyectos nuevos son retos porque desconocemos una parte de él, y esa parte debemos aprenderla. Es una manera de mantener nuestra formación, aprender cosas nuevas, conocer gente nueva y formar nuevos equipos.

7.     Preocúpate por las necesidades de la empresa.

Tus necesidades y las de la empresa no tienen por qué seguir el mismo camino, por lo que debes tener muy en cuenta ambos caminos. Mira bien dónde éstos caminos discurren en paralelo y centra tu trabajo aquí, pero ten en cuenta que, a veces, debes tomar el camino de la empresa, aunque te aleje de tu objetivo. Tarde o temprano éste camino dará un giro y te favorecerá.

La línea recta es la distancia más corta entre dos puntos, pero no tiene por qué ser la más rápida.

8.     Delega de forma eficaz.

Un jefe que no sepa delegar no es un jefe, es un mandón.

Delegar con eficacia es delegar responsabilidades, no trabajos. Al delegar, debemos centrarnos en transmitir correctamente las necesidades de la empresa, qué queremos conseguir. La persona en la que delegamos pondrá los métodos y los procedimientos.

Podemos explicarle cómo lo estamos haciendo hasta ahora (si es que lo estamos haciendo) de forma orientativa, pero nunca impondremos nuestra metodología, eso caparía su capacidad de creación, y con ello la posibilidad de mejorar el proceso. Si delegamos en una persona es por que creemos que lo hará bien, si no es mejor no delegar.

Es probable que el método ni siquiera se parezca al que deseamos, pero debemos centrarnos en los resultados obtenidos, en si cubre o no las necesidades expuestas. Seguro que te sorprende el resultado obtenido.

9.     No te hagas imprescindible o no te podrán promocionar.

Si eres una parte importante de la empresa, o haces trabajos que nadie más puede hacer, serás imprescindible para la empresa, y no te podrán echar, pero tampoco te podrán sacar de dónde estás porque allí eres imprescindible.

Debes estructurar tu trabajo de forma que otras personas puedan hacerlo, aunque sea de forma temporal. Si tu trabajo se basa en varias responsabilidades, encárgate de formar un sustituto para cada responsabilidad y, en tus ausencias, ves delegando éstas responsabilidades temporalmente.

10.                       Prepara tu sucesor.

No podrás promocionar si no tienes quien pueda ocupar tu lugar. Así que pon énfasis en tener preparado tu sucesor para cuando te llegue el momento de promocionar.

Piensa en los miembros de tu equipo, trabajan a diario contigo, y conocen muy bien los métodos y los procedimientos, así que serán buenos candidatos a sucederte en el cargo.

11.                       Afina la puntería.

A menudo nuestros mentores ven más nuestras debilidades de lo que a nosotros nos gustaría. Por eso, a parte de ver nuestros puntos débiles, deben ver que somos capaces de superar nuestras debilidades, y convertirlas en fortalezas. Fórmate, aprende cosas nuevas, haz cursos. Analiza tus carencias e intenta convertirlas en fortalezas. Estudia, Practica y vuelve a estudiar.

12.                       Cuida tu imagen.

Tu imagen dice mucho de ti. Para cada cargo hay una imagen que transmitir. Asume que ya tienes el cargo al que aspiras y muestra que estas preparado para tenerlo. Si adecuas tu imagen al cargo al que aspiras, facilitarás las relaciones con tus futuros compañeros, por lo que será más fácil la inserción en el nuevo puesto.

Cuando hablamos de imagen, no sólo es la apariencia corporal y la forma de vestir; también es cómo te comportas, con quien vas, qué te gusta hacer en tu tiempo libre, con quien te relacionas a la hora de la comida, con quien vas a hacer un café en tus descansos etc.

miércoles, 24 de agosto de 2011

HUMOR

Un joven ejecutivo se marchaba de la oficina a las 7 de la tarde, cuando vio al presidente de la empresa frente a la destructora de papeles, con un papel en su mano.

- Perdona -, le dijo el presidente al ejecutivo, - Es asunto de vida o muerte, y mi secretaria ya se ha ido. ¿Puedes hacer que este aparato funcione? -

- Claro -, contestó el joven. Puso la máquina en marcha, insertó el papel, y presionó el botón de "comenzar". -Ya está - Añadió el ejecutivo con cara de satisfacción.

- ¡Excelente, excelente! -, dijo el presidente cuando el papel empezó a desaparecer dentro de la máquina. - Sólo necesito una copia. -

lunes, 22 de agosto de 2011

METODOLOGIAS DE TRABAJO

Malas lenguas dicen que los Alemanes son “cuadrados”, los Latinos y los Africanos “desordenados y/o desorganizados” y los Orientales “trabajadores sumisos”, pero ¿qué hay de cierto en todo ello?

Si analizamos los métodos de trabajo utilizados en diferentes países, encontraremos tres grandes tendencias, que podemos denominarlas: Germana, Latina y Oriental.

La metodología Germana (se le llama así por que fueron los primeros en aplicarla en el periodo entre las Grandes Guerras, y les dio un gran resultado), está muy difundida en países como Estados Unidos, Canadá, Suiza, Países Escandinavos y por supuesto Alemania.

Utilizando una metodología Germana, el trabajo se realiza de forma lineal. Cada persona se encarga de una tarea cada vez, los horarios están definidos y la gente es puntual. Las directrices de la empresa están muy marcadas a largo plazo, y los objetivos muy claros y bien definidos a todos los niveles. Hay un gran trabajo de Organización, y todo debe estar controlado. Está muy mal visto charlar con los compañeros en horario laboral; y si alguien tiene que hacer más horas de las estipuladas se interpreta como que es incompetente, desorganizado o ha perdido el tiempo durante el horario laboral.

La metodología Latina (se llama así por que el carácter Latino es más dado a la improvisación, la espontaneidad, a defender el honor propio y no le gustan las normas), está muy difundido en África, Oriente Medio, America Latina, Grecia, el sur de Italia y de Francia, España y Portugal.

Una empresa que utilice este método, el trabajo se caracteriza por la superposición; es decir, una tarea la pueden hacer varias personas individual o colectivamente, y cada persona puede hacer varias tareas a la vez. Las directrices de la empresa suelen estar marcadas, pero son más difusas y no son inamovibles ni en plazos ni en contenido. Los plazos son flexibles, y los Objetivos pueden cambiar con cierta facilidad, sobretodo los Objetivos a corto plazo. Los horarios son flexibles y la gente es impuntual (para adaptarse a éstos cambios continuos), quedarse a hacer horas es sinónimo de implicación y respetar las normas a rajatabla se ve como inadaptado.

La gente otorga gran valor a las relaciones personales y el ambiente laboral, se crean vínculos fuertes y duraderos, y se prioriza la satisfacción personal a la eficiencia. La gente satisfecha trabaja más y mejor.

La metodología Oriental (Originalmente se denominaba Japonesa porque este movimiento empezó allí, pero ya lo han adaptado varios países Orientales como Corea o China.) Muestra una mezcla de las dos anteriores, pues los Objetivos son muy claros, concretos y están muy bien definidos a todos los niveles, pero evitan ponerlas por escrito para facilitar la adaptación según necesidades, los horarios son rígidos y la gente puntual, pero a su vez fomentan mucho las relaciones personales en el trabajo.

Cada metodología tiene pros y contras, y es ideal para un tipo concreto de negocio:

La Germana es una metodología muy productiva, y no da lugar a sorpresas e improvisaciones, pero también es poco flexible y le cuesta mucho adaptarse a los cambios. Al encasillar mucho a los trabajadores se les quita creatividad y no se extrae lo máximo de ellos. Es ideal para producciones en serie de alta tecnología. No es de extrañar pues que los coches Alemanes sean muy valorados entre la gente de cierta edad.

La metodología Latina es mucho más flexible, se adapta mejor a las tendencias del mercado, y reduce los tiempos de lanzamiento y exprime al máximo el talento de cada persona, pero es menos productiva, menos eficaz, comete más errores, y la gente necesita más tiempo de adaptación. Es muy útil en sectores cíclicos o muy cambiantes. No es de extrañar que la Moda la marquen los países Latinos. O que marcas como Volvo trasladen sus centros de diseño a España para producir coches “menos cuadrados”. El mercado automovilístico Italiano y francés siempre ha marcado tendencias.

La metodología Oriental es bastante productiva, y busca cierta flexibilidad y amplitud de miras. Al ganar en flexibilidad, pierde algo de productividad, pero intenta suplirlo motivando al trabajador fomentando las relaciones personales. A su vez gana en creatividad, pero sin llegar a igualar el método Latino. El mercado Automovilístico Oriental está visto como de alta calidad y gran capacidad tecnológica. Fueron los primeros en hacer coches a medida, con muchos extras “a la carta”

Por supuesto Radicalizar no es bueno (o sí), y creo que deberíamos escoger nuestra metodología en función de a lo que nos dedicamos y no en función a dónde esté situada la empresa, siempre teniendo en cuenta que la persona pone el método, y por tanto el método dependerá del tipo de personas que tenemos disponibles (No sería bueno instaurar una política Latina radical en la Alemania más conservadora, nadie querría trabajar en ella).

Podemos combinar varias metodologías, si es necesario, para obtener lo mejor en cada campo, pero para mezclar conceptos hay que tener muy claro lo que se hace. Si separamos completamente dos departamentos de una empresa, es posible, por ejemplo, diseñar con metodología Latina, y producir con metodología Germana; pero habrá que tener en cuenta ciertos detalles, como que los plazos de diseño son fijos e inamovibles, y los métodos de fabricación no pueden cambiar, pues producción no es flexible en absoluto, o requiere mucho tiempo para poder hacerlo. Nos surgirán otras deficiencias en el nuevo sistema.

Reflexión: No es de extrañar que Germanos y Orientales vean a los Latinos como “desordenados o caóticos”, Orientales y Latinos vean a germanos como “cuadrados” y Germanos y Latinos vean a Orientales como “trabajadores Sumisos”

jueves, 21 de julio de 2011

LA INTELIGENCIA EMOCIONAL ( VI )

.-MANEJAR LOS SENTIMIENTOS AJENOS EN LA PRÁCTICA:

Para poner en práctica lo aprendido y poder inducir estados de ánimo determinados a la gente que nos rodea, os invito a practicar primero con la pareja, hijos o padres, y después con amigos. Luego podréis pasar a practicar en el entorno laboral. No sería prudente pasarse de la raya y perder una credibilidad que luego nos costaría mucho recuperar.

Los niños, al no tener complejos desarrollados, ni vicios sociales, están muy abiertos a expresar sus sentimientos, por lo que serán un indicador perfecto para nuestras prácticas.

Practicando:
Si llegamos a casa mostrando un claro enfado, las relaciones ese día serán mas tensas. En seguida apreciaremos que los nervios están a flor de piel, y todos en casa estarán más susceptibles. Pruébalo un día, y si quieres, cométaselo antes o después a tu pareja, para que pueda ayudarte a apreciar esas sensaciones. Al día siguiente, prueba de llegar con un ramo de flores o bombones bien visible, con una sonrisa de oreja a oreja, y di algo como “hola… ya estoy en casa…a ver quien me da el abrazo más fuerte” y te bajas hasta que tu cara esté a la altura de la del niño, y cuando te lo dé te tiras al suelo hacia atrás y le dices “¡vaya, que fuerte!” o algo parecido. Verás como en ese momento el niño está dispuesto a hacer cualquier cosa por ti. Puedes pedírselo para comprobarlo.

Camarera Acomplejada:
Imaginemos que estamos en un “Fast food” comiendo. En la mesa de al lado se acaba de ir un grupo con muchos niños, han recogido las bandejas, pero hay patatas fritas con Ketchup por toda la mesa, por el suelo y por las sillas. Al poco rato se acerca la persona encargada de limpiar, con el ánimo decaído, pone cara de asco y empieza a limpiar. Nosotros la miramos pensando “vaya trabajo tan asqueroso”, ella nos mira con cara de “no tengo más remedio que hacerlo”. Cada uno sigue con lo suyo.

Si, por el contrario, en este momento le decimos: “tu trabajo es importante. Imagínate cómo estaría esto si no lo hicieras bien. ¿Quién vendría a comer aquí si eso siguiera así? Como cliente agradezco que lo hayas limpiado bien y sobretodo rápido, porque daba asco”. Y lo acompañas con una sonrisa. Es posible que no diga nada, pero seguro que no será por que no le ha afectado positivamente.

Imaginaros qué fuerza tendría este mensaje si en lugar de un desconocido que nos importa muy poco, lo hubiera hecho el jefe de personal.

Otro ejemplo claro:
Me ocurrió a mí hace unos años, y lo podéis leer en el artículo “MAS POR MENOS”.
 El Gerente de mi empresa buscó el momento oportuno, e hizo algo para inducirme un estado de Autorrealización. Después de eso, era capaz de enfrentarme a cualquier cosa.


Como parte de un equipo, como responsable de él, en nuestras relaciones con los jefes, o en nuestras relaciones personales, será enormemente satisfactorio y beneficioso el introducir estos pequeños gestos que influyen en las relaciones, y que seguro que mejoran la forma cómo nos ve la gente, y sobretodo mejoran la relación con nuestro equipo. Yo he tenido un jefe que era capaz de decirte que estabas haciendo un trabajo pésimo, pero salir de su despacho pensando que te ibas a comer el mundo.

Nota: No se trata de hacer la pelota a la gente o de ir halagando a destajo, sino mas bien conseguir el habito de hacer comentarios, hacer gestos y tomar posturas que la otra persona sea perfectamente capaz de percibir como positivos, sin que sean incómodos. Y sobretodo se trata de gestos y comentarios sinceros, de lo contrario, al igual que tú eres capaz de detectar la falsedad en boca de otro, ellos captarán la tuya. Se trata de SENTIR, no de mostrar. Se trata de conseguir tener el hábito de creer en la gente que te rodea, y mostrarlo.

También se pueden inducir estrados negativos, pero como creo que éstos no deben  usarse en los demás no he comentado nada. De hecho es mucho más fácil inducir éstos sentimientos; hay personas que son expertas en éste campo. Les encanta poner presión, dar broncas y luego llevarse el mérito del equipo. No tiene ningún mérito.

Reto: Intenta introducir sentimientos positivos a la gente que te rodea al menos una vez al día, y cada día a alguien diferente.

viernes, 15 de julio de 2011

TENEMOS LO QUE VOTAMOS O VOTAMOS LO QUE TENEMOS

Estamos en unos momentos económicos muy inciertos, La economía mundial avanza a paso de tortuga, el euro tiembla, Europa se tambalea y  amenaza con hundirse, las deudas de los países se encarecen, Estados Unidos intenta llegar a acuerdos para no hacer una suspensión de pagos, Grecia hecha humo, La deuda italiana esta por alcanzar la española, ¿pero qué podemos hacer?

En Italia, al primer aviso de que la economía italiana está en apuros, los diferentes partidos políticos italianos se agrupan y toman las medidas necesarias para parar el desastre. Dan un mensaje de unidad para calmar los mercados, y hacen su trabajo.

Algunas de las medidas tomadas son:

  • Aumento la edad de jubilación.
  • Reducción de los sueldos de los funcionarios. Empezando con los de los políticos.
  •  Reducción de gastos públicos, empezando por los gastos de los políticos, como vuelos, coches oficiales etc.
  • Pago de parte de las visitas médicas por parte de los usuarios.
  • Ponen tasas a los fondos de inversión.

 Como estas medidas se han tomado “en consenso” dan una imagen de unidad de toda la clase política frente a la crisis. El país es más importante que quien lo gobierna; y  las primeras medidas tomadas son las que afectan a los propios políticos, para dar ejemplo, y orgullosos de poder hacerlo.

Y mientras tanto, en España se toman  medidas muy descafeinadas y del todo insuficientes, los políticos están en una guerra abierta y hacen la oposición más rigurosa que pueden.

¿Y por qué los políticos italianos actúan de una manera y los españoles de otra?

No es por que España está mejor que Italia, ni por que los italianos son más conformistas que los españoles, o por que en Italia se viva mejor que en España y no les importe que se les recorte el estado de bienestar; es por que en Italia no tendrán elecciones hasta 2013 y  en España están a la vuelta de la esquina, y llegar al poder o intentar mantenerse en él es más importante que el propio país; así que los políticos harán todo lo posible por acceder al poder, llevándose lo que sea por delante, y si lo que hay delante es su propio país, no importa, ya le echarán la culpa al otro partido político y se quedarán tan anchos.

Desde aquí, hago una llamada a la cordura y la unidad de todos, sean del partido que sean, para no llegar a la situación de Grecia, Portugal o Irlanda. Y animo a los políticos a sentarse y trabajar formando un equipo común por unos meses, sacar medidas efectivas y acordadas entre todos, y dejar la guerra para el periodo electoral. Creo que esto reforzaría la credibilidad de los políticos, que actualmente está por los suelos, y seguro que calmaría los mercados financieros y animaría la economía.

Pongo los cometarios que hizo ayer Tremosni, ministro de economía italiano, que creo que hizo una intervención muy acertada:

"Hoy en Europa hay una cita con el destino: la salvación no llega desde las finanzas, sino desde la política. Pero la política no puede cometer errores, también porque es como con el Titanic: no se salvan ni siquiera los pasajeros de primera clase. Hemos llegado juntos al dilema y al drama del euro y de Europa. O se sigue adelante juntos o se va a pique. La solución o es política o no es, sin ilusiones de salvación para ninguno"

(Texto extraído de La Vanguardia)

miércoles, 13 de julio de 2011

HUMOR

Mi jefe no necesita un microondas, le basta con meterle prisa al horno.

lunes, 11 de julio de 2011

LA INTELIGENCIA EMOCIONAL ( V )

5.- MANEJAR LOS SENTIMIENTOS AJENOS:

Si para influir en los sentimientos propios necesitamos conocernos bien, es lógico pensar que para manejar los sentimientos ajenos necesitamos conocer a nuestro colaborador. Y en parte tenemos razón, pues tendremos más armas para ello, pero no es indispensable.

¿Por qué no necesitamos conocer a nuestro colaborador?

Por que no queremos influir sobre todos sus sentimientos, normalmente queremos despertar y/o potenciar ciertos sentimientos en él. Trataremos de forma distinta la influencia sobre otra persona de la influencia sobre nosotros mismos, porque nosotros podemos sentir nuestros propios sentimientos, pero sólo podemos intuir los ajenos.

Y no hace falta conocer a una persona para despertar un sentimiento en él. Si vamos por la calle y a la primera mujer que vemos le decimos que nos gusta su vestido, y le preguntamos dónde se lo ha comprado, seguro que le encantará; pero si hacemos un comentario despectivo en voz alta respecto al vestido, seguro que se enoja.

Mediante nuestras acciones y comentarios hacia otra persona, podemos generar sentimientos muy positivos, pero también muy negativos. Tenemos que saber que la influencia sobre otra persona será mucho más fuerte que sobre nosotros mismos; y mayor será cuanto más alto sea nuestro cargo en la empresa. Esto es un arma muy potente, pero también muy peligrosa, y es un arma de doble filo.

Para influir sobre los sentimientos de otra persona seguiremos cuatro pasos básicos:

1.      Preguntarnos: ¿Por qué queremos influir sobre ésta persona?
 La respuesta a ésta pregunta nos dará una idea clara de  nuestro objetivo, y nos ayudará a no desviarnos de él. Y nos contestará sobre la ética de nuestra intención.

2.      Nos interesaremos por su trabajo y sus acciones, y mostraremos ese interés; y repito, debemos estar interesados, no aparentar estar interesados por su trabajo. Si realmente no lo estamos, es mejor dejar esto en manos de otro que sí lo esté de verdad. Lo de fingir no está hecho para un directivo, porque tarde o temprano te descubrirás y perderás toda credibilidad.
De ésta manera conoceremos bien sus acciones en campos concretos, y tendremos las armas que necesitaremos después. Al hacer afirmaciones sobre su trabajo, las haremos con conocimiento de causa, y eso lo sabrá.
Para mostrar interés, deberemos hacer preguntas acerca de su trabajo. El qué, el cómo y el cuando son importantes (entre otras).

3.      Ya tenemos las armas necesarias para generar o reforzar sentimientos en ésa persona. Buscaremos el momento oportuno y haremos comentarios acerca de su trabajo. Los comentarios deben estar bien pensados para ejercer la influencia que necesitamos en ese momento.
Si elogiamos su trabajo de forma activa, (ver artículo Más por Menos)  generaremos una satisfacción enorme en la otra persona, que se transformará en motivación y dedicación.
Si introducimos dudas, generaremos estrés y desconfianza.
Si introducimos ambas y reforzamos la confianza, generaremos estrés y motivación a la vez.

4.      Analizaremos si el sentimiento despertado es el que queríamos o no, y si el resultado de despertar ese sentimiento es el que buscábamos o no.

Todos los Gurús del Management utilizan ésta capacidad de generar sentimientos para influir positivamente en las personas de sus organizaciones, pues de ésta manera generas un clima de confianza, de satisfacción y de reconocimiento, que se transforma en dedicación, entrega y más satisfacción; generando una rueda que cuesta mucho de parar. Influir negativamente en las personas es algo poco ético, y muy desagradable. A nadie le gusta estar con “personas negativas”, y eso es por que nos generan sentimientos negativos.

Un ejemplo claro es la influencia de los padres sobre sus hijos. Son capaces de sacar lo mejor de ellos o hundirlos en la miseria, y solamente haciendo un comentario adecuado o inadecuado.

Reto: Empieza analizando el resultado de los comentarios que haces a la gente que te rodea, e intenta mejorar éstos comentarios para generar una influencia positiva sobre ellos.